Expresiones coloquiales, o la zafiedad argumental
Leo el artículo de un tal Enrique Gil Calvo en El País, en el que diserta sobre el exabrupto del alcalde de Getafe, el tal Pedro Calvo. Interesante su razonamiento y sus argumentos:
El PP de Esperanza Aguirre decidía aprovechar la ocasión para desencadenar una cruzada inquisitorial en toda regla contra el alcalde de Getafe (…)
¿La causa? Unas expresiones coloquiales en las que descalificaba a los electores madrileños con un insulto tan machista como desafortunado
Vayamos por partes: el señor Enrique Calvo cercena la longitud del exabrupto del señor que debe dimitir, a propósito, ya que limita el insulto a los “electores madrileños”.
Más argumentos de este señor:
Una reacción ésta, la del PP, desproporcionada donde las haya, sobre todo si la comparamos con la gravedad de los hechos que se producían esos mismos días. ¿A qué viene ese ataque de dignidad ofendida por parte de unos profesionales en el arte del insulto político como son los líderes del PP (¡qué no les habrán llamado a Zapatero y a Pepe Blanco!), vocación que han venido practicando con ensañamiento desde que Aznar se hiciera con las riendas de su partido?
Y después de hablar de casualidades y de otras cosas, lanza su traca final:
A mí se me ocurre otra explicación mejor, y es que Pedro Castro tenía toda la razón: los madrileños son tontos al votar al PP contra sus propios intereses. Y esa verdad como un puño es la que a Esperanza Aguirre no le conviene que se sepa, por lo que prefiere matar al mensajero para poder taparla.
Y al final de los fuegos artificiales, descarga su estrés y trauma post-orgásmico contra quién quiere hacerlo, contra Esperanza Aguirre, la mala de las malas para la izquierda, y habla de la americanización de Madrid, comparando a esta señora con Sarah Palin, y, de paso, hablando de los neocons.
Este tipo de artículos, de este tipo de tipos, me lleva a considerar la calidad intelectual de los plumillas de El País, por un lado, y de los servidores de la derecha, por otro. Comparar a Esperanza Aguirre con Sarah Palin es un ejercicio de desconocimiento y manipulación. Hablar de los neocons como habla este señor es otro ejercicio de desconocimiento: si supiese qué es un neocon, hablaría de ellos; como lo desconoce, solo los nombra. Si de verdad quiere saberlo, le recomiendo una lectura que le culturizará: Rafael Bardají en la Revista de Libertad Digital, que, aunque es de derechas, se conoce el cotarro. Y de paso, que este… ¿señor? le pase la referencia a Pepiño Blanco y a ZP…
Pero aunque el centro del discurso está también referenciando a mentiras como la privatización de la Sanidad en Madrid (la mentira más grande de las izquierdas en Madrid), lo que me hace gracia es que hace suyas, en cierta forma, las disculpas fingidas de Pedro Calvo, para arremeter contra la derecha. Es decir: al final acusa a los votantes del PP de ser tontos, acusa a los demás de ser manipuladores (como Goebbels y Beria hacían) y se queda tan ancho. Si de verdad justifica el insulto, no le importará lo que le llamemos… Desde “tonto los cojones” hacia la eternidad, se me ocurren muchos calificativos apropiados…
Y que me perdone el ¿señor? Gil Calvo si no le conozco, pero es que después de leer a Cebrián y a algunos otros como Pérez Royo, los demás son puros clones. Lees a uno y los has leído a todos. Es lo que tiene ser periodista y de izquierdas: basta con leer a uno y ya conoces las opiniones del rebaño.
Technorati Tags: Enrique Gil Calvo, Getafe, Esperanza Aguirre, Pedro Castro

This work, unless otherwise expressly stated, is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 Unported License.









Leave your response!