Negocios Reales, S. A.
La salida de Iñaki Urdangarín, cuyo mayor mérito conocido antes de casarse con la hija del rey de España era jugar más o menos bien al balonmano, a Estados Unidos, a un puesto de postín que aportan los amigotes es una consecuencia de su evolución mercantil. Me explico: según se publica hoy (aunque yo ya lo conocía) se trata de una salida que fue aprobada por el Rey, y casi buscada por este mismo.
Y es que la publicación de la noticia de que al ex-jugador, ahora yernísimo, compraba el Palacio de Pedralbes no era más que la confirmación del entramado de negocios que Iñaki Urdangarín había montado para ganar pasta gansa. Desde su vicepresidencia del COE le dio por montar empresas o fundaciones o institutos que le permitían vender las labores de asesor (gran palabra sin contenido por la que se cobra mucha pasta gansa), empresas que recibían buenas cantidades para organizar eventos y otras paridas, pero que algo tendrán cuando el propio Rey le dió un toque para que dejase de ser el yerno bueno pero enriqueiéndose.
No está mal la historia. Pero el mismo Rey debería mirarse el ombligo: no sería este el primer y el último año que organiza, con el dinero de los españoles, cenitas con monarcas o pseudomonarcas o jeques árabes para dorar la píldora y ver qué se puede cazar (en plan figurado y monetario, que para otros planes están los mitrofanes rusos, ucranianos o rumanos). Y esas cenas no solo las pagamos los españoles; también pagamos los tipos que les sirven en las mismas, y hasta los jardineros. Porque aquí el Rey, que da toques para provocar la austeridad, no paga ni a los guardias civiles que les sirven el pescado o le suben una cocacola a la Reina mientras está con la fisioterapeuta en sesiones varias. Como tampoco paga a los guardaespaldas de Urdangarín. Bueno, les confesaré una cosa: un conocido mío era guardaespaldas del tal Alfonso de Borbón (hijo), y era guardia civil. O sea, que el mamar del erario público no es solo una prebenda del Rey y su interminable famila.
Así es que el Rey, que parece estar preocupado por los negocio del yerno bueno pero enriqueciéndose, debería preocuparse por él y sus negocios, que también cantan y mucho. Y también por guardar las apariencias. Y que su yerno se vaya con un cargo de consejero de Telefónica Internacional o lo que sea, no es un ejemplo de buen gobierno. Es un ejemplo de nepotismo, porque no premia a los mejores, premia a los amigos, a los familiares, a los del braguetazo.
Technorati Tags: Urdangarín, Juan Carlos, Telefónica, Pedralbes

This work, unless otherwise expressly stated, is licensed under a Creative Commons Attribution-Noncommercial-No Derivative Works 3.0 Unported License.









Leave your response!